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     Home > Iglesia > Noticia del 2014-07-17 19:51:58
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De la cruz de Jesús a los cristianos de Irak hoy



REFLEXIONES EN FRONTERA, jesuita Guillermo Ortiz

(RV).- (Con audio) RealAudioMP3 Lo que hoy sucede en Irak y otros lugares, donde las personas que creen en Jesús de Nazaret, si no reniegan de su fe, son obligadas a emigrar de su tierra, despojadas de sus bienes, separados de las esposas y las hijas raptadas por fundamentalistas islámicos, en medio del silencio de quienes si no condenan el exterminio es porque son cómplices; de la indiferencia de los gobernantes; de la ineptitud de los organismos internacionales que no superan nunca los intereses de parte; de la acción criminal de los que lucran con la venta de armas y la trata de personas; todo esto, es como la realidad concreta de la liturgia de la semana, que se abrió este domingo con la sombra negra de la cruz que atemoriza a Pedro pescador. Una cruz crudelísima que oscurece la gloria de Dios. Y que se cierne no solamente sobre Jesús, sino sobre cada uno de sus seguidores, como el único camino y la única puerta hacia la luz. “El hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser condenado y ejecutado. Pero al tercer día resucitará”, explica Jesús. Y afirma a continuación: “El que quiera seguirme que tome su cruz y me siga”.

Pero la paradoja de alcanzar la Vida plena por la muerte en cruz, se realiza ya con Jesús, que -en las lecturas del Evangelio de esta semana- hace callar a los demonios interiores y los expulsa; sana a la suegra de Pedro y otros enfermos; transforma a Pedro en “pescador de hombres”; derrama en el corazón de sus discípulos la alegría del Evangelio; defiende que la ley es hecha para el hombre y no el hombre para la ley. Porque “El espíritu del Señor” está sobre Jesús. Dios lo ha enviado “a anunciar la Buena Noticia a los pobres, la liberación a los cautivos”.

No es la religión del odio que conquista el mundo, ni el negocio gigante de la guerra y de la trata de personas, lo que libera definitivamente a la humanidad. Lo que libera y da vida a la humanidad es el Amor. Ese amor que aparece en la sonrisa de la beata Teresa de Calcuta, el 5 de setiembre; la “Madre” que abrió sus brazos para sostener con su vida, la cruz de moribundos y niños abandonados de Calcuta. En la sombra del sufrimiento brilló para ellos la ternura de Dios.

Los cristianos torturados y masacrados por el autoproclamado estado islámico, son hoy la carne de Cristo, Hijo de Dios, sufriente entre los sufrientes. Y el Espíritu del Señor está sobre Jesús, sobre ellos y sobre todo aquel que, como Jesús, ayuda con el testimonio de su vida a perseverar en la fe, en vez de morirse de terror. Jesús está con ellos.


Muchos tienen hoy la misma lucha y suerte de Pedro pescador

(RV).- (Con audio) RealAudioMP3 En varias partes del orbe, creyentes en Jesús son hoy perseguidos y asesinados. Es verdad que Jesús de Nazaret es el “Hijo de Dios”, como Pedro pescador confiesa. Pero Jesús no vencerá con el éxito y la fama, sino con el escandaloso fracaso de la Cruz, de la que Pedro intenta alejarlo.

Cuando en Cesarea de Filipo, Jesús pregunta ¿qué soy yo para ustedes? Pedro responde: “El Hijo de Dios vivo”. Pero inmediatamente después, cuando Jesús explica que el camino y la puerta para él y sus seguidores es la cruz, Pedro siente miedo y la rechaza. Así, el mismo Pedro que mereció una felicitación de Jesús por escuchar la inspiración de Dios, es tratado entonces por Jesús de “Satanás”, porque se deja llevar por pensamientos humanos y no por la inspiración de Dios.

También nos pasa a vos y a mí. Pensamos y sentimos cosas contrarias y distintas, unas inspiradas por Dios y otras por el mal espíritu o nuestra humanidad.

Pedro sostiene esta lucha interior hasta el final. Llora arrepentido por haber negado a Jesús que lo ama y perdona siempre, pero escapa de la persecución y el martirio. Está ese famoso episodio en el que Pedro escapa por la Vía Apia, se encuentra con Jesús, le pregunta “dónde vas” y Jesús le responde: “vuelvo a que me crucifiquen de nuevo”. Pedro entiende, vuelve sobre sus pasos y lo crucifican como a Jesús, pero aquí, en la plaza del actual santuario de san Pedro, en Roma.

Con su sangre derramada por Jesús y sus hermanos de la comunidad cristiana, Pedro confiesa con valentía que el camino y la puerta de la Vida plena es la cruz de la adoración y del servicio. La adoración a Jesús, Hijo de Dios y el servicio a su carne herida en los hermanos que sufren; la cruz cotidiana del morir al egoísmo o el martirio cruento que sufrieron y sufren tantos cristianos. También Juan Bautista.

¿Puede la Fe ser sólida como una Roca?

(RV).- (Con audio) RealAudioMP3 Entiendo que no solo parece sino que es una verdadera paradoja, esto de la fe sólida como una roca, porque muchos relacionan la fe con debilidad y fragilidad, con impotencia; con la luz vacilante de una vela y no con el fuego poderoso del sol a mediodía. Y porque cuando decimos “roca”, nadie piensa en una piedra pequeña sino mas bien en un peñasco grande, granítico, como las piedras colosales de las Sierras Grandes de Córdoba, en Argentina, con el cerro “Champaqui”, de 3000 metros de altura, superadas a lomo de mula por la férrea fe del Cura Brochero, para evangelizar Traslasierra.

Quizá para entender un poco mejor esto de la fe tan sólida como la roca; una fe maciza, consistente, compacta, resistente, estable, firme y no como la arena suelta, informe, blanda, maleable, podemos mirar el edificio construido sobre la roca de la fe de Pedro-piedra, cimentada a su vez sobre la piedra angular que es Cristo; el gran edificio del santuario de san Pedro en Roma, recio, pétreo, granítico levantado sobre la tumba de Pedro, que fue crucificado cabeza abajo, por su fe firme en Jesús de Nazaret, en la plaza delante del Santuario de san Pedro, donde Papa Francisco preguntó el domingo 24 de agosto:

“¿Cómo va tu fe? Cada uno responda en su corazón, eh. ¿Cómo va tu fe? ¿Cómo es? ¿Qué encuentra el Señor en nuestros corazones? ¿Un corazón firme como la piedra o un corazón arenoso, es decir, dudoso, difidente, incrédulo?”.

“Si el Señor encuentra en nuestro corazón una fe, no digo perfecta, pero sincera, genuina –explicó el Obispo de Roma-, entonces Él ve también en nosotros piedras vivas con las cuales construir su comunidad. De esta comunidad, la piedra fundamental es Cristo, piedra angular y única. Por su parte, Pedro es piedra, en cuanto fundamento visible de la unidad de la Iglesia; pero cada bautizado está llamado a ofrecer a Jesús su propia fe, pobre, pero sincera, para que Él pueda seguir construyendo su Iglesia hoy, en todas partes del mundo”.

“Tu eres el Hijo de Dios”, confiesa Pedro a Jesús

(RV).- (Con audio) RealAudioMP3 La respuesta de Pedro a Jesús: “Tu eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo”, el domingo, es la Roca de la fe que sostiene la oración de la comunidad de discípulos misioneros, que se cuestionan a su vez: ¿qué respondo yo –con mi vida- a Jesús que pregunta a cada uno “¿quién soy yo para vos?”.

A la respuesta de Pedro -proclamado “feliz” por el mismo Jesús, porque es el Espíritu de Dios que habló en su corazón y no la carne, ni la sangre humanas-, se le suma esa semana la respuesta radical de santos universales como santa Mónica, el 27 de agosto –patrona de las madres cristianas-, porque lloró y rezo a Dios largamente por la conversión de su hijo Agustín; la respuesta afectiva y efectiva del mismo san Agustín a su “Maestro interior exigente, pero siempre dispuesto a ayudarnos” como él dice, celebrado el 28 de agosto; la respuesta definitiva a Jesús de Nazaret, de su primo san Juan Bautista, en la celebración de su martirio el 29 de agosto, a quién Herodes borracho y ablandado por los placeres hace cortar la cabeza por capricho de su amante Herodías.

La mujer reconquista de modo singular su preciosa dignidad y espacio esencial, con la belleza, pureza, ternura y caridad en la esposa de Cristo, madre y hermana de los pobres, la primera santa latinoamericana santa Rosa de Lima, el 30 de agosto.

Que Pedro apóstol, Mónica, Agustín, Juan Bautista y Rosa, amados santos de Dios, que vivieron por Cristo, con Cristo, en Cristo, nos ayuden a vos y a mí a responder a Jesús con la vida entera que él es “el Cristo, el Hijo de Dios vivo”. A él sea la gloria, el honor, el poder, la majestad, por los siglos de los siglos.

En Corea, Francisco no se olvida de Irak

(RV).- (audio) RealAudioMP3 Cautivado, sin duda, por la piedad y el profundo sentido religioso de los coreanos, corroborado históricamente por tantos mártires, el Obispo de Roma no se olvida del drama de los cristianos y minorías de Irak perseguidas hasta el exterminio. "No olvidemos el clamor de los cristianos y de cuantos sufren persecución en Irak", dice su segundo tweet del 16 de agosto. “Se me parte el corazón cuando pienso en los niños de Irak. Que la Virgen María, nuestra Madre, los proteja”, tuiteó el viernes 15 en su cuenta @Pontifex. Y el 14: “María, Reina de la paz, ayúdanos a erradicar el odio y a vivir en armonía”.

En tanto, el cardenal Filoni, su enviado personal a la zona, refirió el 15 de agosto en Duhok, que visitó a las comunidades de refugiados de Amadya, Zakho y Duhok. Llevó la ayuda económica del Papa a los jefes de la comunidad Yezidi en el templo de Lalish. Escuchó testimonios terribles y la súplica a los responsables de las naciones de que pongan fin al “genocidio” de su pueblo. “Somos violados en nuestra dignidad, humillados como hombres, destruidos como comunidad. No tenemos más nuestras esposas, hijas y madres, ¿qué nos queda todavía aquí?”.

El Cardenal Filoni, asegura a las víctimas de esta tragedia terrible, que el Papa no defiende solamente a los cristianos sino también a todas las minorías violadas en sus derechos por los terroristas y que le referirá a Francisco sus voces y gritos de dolor. Repite también las palabras del Presidente de la Región Autónoma del Kurdistán que afirma: “en este País o vivimos todos juntos o morimos todos juntos".

En el centro parroquial de Komane se hospedan 28 familias de Qaraqosh y Algosh. Cuarenta familias se refugian en una escuela, donde nació una niña cuyos padres perdieron todo. Antes de dejar este campo de refugiados llegaron algunos jóvenes hambrientos, destruidos, únicos sobrevivientes de 200 personas que fueron raptadas por los terroristas en feroz persecución especialmente en la zona de Sinjar.
Después de la misa que celebró en Duhok, Filone encontró al sacerdote Gaswan que en la zona del frente militar kurdo celebró misa para 150 personas que se quedaron para defender el templo y sus casas de familia.
Hoy el enviado personal del Papa está visitando los refugiados de Zakho y de Manghes.


Hay futuro para los cristianos de Irak, Medio Oriente, Tierra Santa

(RV).- (con audio) RealAudioMP3 Solamente la fe puede imaginar, proyectar, esperar un futuro para personas, familias, pueblos que hoy son masacrados por la locura del negocio de las armas y del fundamentalismo religioso completamente fuera de control. Por eso, que “hay un futuro” para estos cristianos en dificilísima situación de persecución, fuga, asesinato, lo dijo el cardenal Filoni, enviado personal del Papa a Irak.

Por su parte Francisco manifestó; “nos dejan pasmados y consternados las noticias que llegan de Irak: miles de personas, entre ellos tantos cristianos, expulsados de sus hogares de una manera brutal; niños que mueren de sed y de hambre durante la fuga; mujeres secuestradas; personas masacradas; violencias de todo tipo; destrucción por todas partes, de casas, de patrimonios religiosos, históricos y culturales. ¡Todo esto ofende gravemente a Dios y a la humanidad. ¡No se odia en nombre de Dios! ¡No se hace la guerra en nombre de Dios! Agradezco a los que, con valentía, están brindando socorro a estos hermanos y hermanas, y confío en que una solución política eficaz a nivel internacional y local pueda detener estos crímenes y restaurar el derecho”.

Junto a esta denuncia y clamoroso llamado frente a tanta locura, el Obispo de Roma invita a los cristianos a rezar por estos hermanos nuestros: “Oremos juntos al Dios de la paz…” por intercesión de la Virgen, insistió este domingo el Papa. Sí, porque si solamente la fe, puede imaginar, proyectar, esperar un futuro para estos cristianos, esto depende de nuestra cercanía espiritual y caritativa con ellos, que en este momento nos dan el mayor testimonio de fe que pueden darnos, porque son perseguidos y asesinados, martirizados porque creen que Jesús de Nazaret es el Hijo de Dios. Son nuestros hermanos valientes. Son parte de nuestra familia, aunque están lejos.

De los 9 tweet sobre Irak, enviados por Francisco entre el 8 y el 10 de agosto, uno del domingo pasado dice: «Las personas despojadas de sus casas en Irak dependen de nosotros. Los invito a rezar y, quien pueda, a ofrecer una ayuda concreta».

Un niño generoso dio a Jesús todo lo que tenía para que hiciera el milagro
(RV).- (con audio) RealAudioMP3 Era un niño el que tenía los cinco panes y los dos pescados que llegaron a las manos de Jesús cuando dio de comer a unos cinco mil hombres sin contar las mujeres y los niños. Lo habían descubierto los apóstoles cuando indagaron entre la multitud en aquel lugar desierto donde estaban, antes de sugerirle a Jesús que despidiera a la gente para que fueran a comprarse comida. La respuesta de Jesús fue tajante: “No hace falta que se vayan. Denles ustedes mismos de comer”. Pero al milagro de la multiplicación de los panes no lo hicieron los discípulos. Lo único que hicieron los discípulos fue poner en manos de Jesús la comida que compartió el niño, y después ayudar a Jesús a compartirla con la multitud. ¿Alguno de ellos se habrá guardado un pan en el bolsillo por las dudas no alcanzara realmente para todos?

¿Qué es para vos “compartir”? ¿es solamente un clic posible en Facebook?

Papa Francisco el domingo 3 de agosto afirmó que: “Es útil comparar la reacción de los discípulos frente a la gente cansada y hambrienta, con la de Jesús. Son diferentes. Los discípulos piensan que es mejor despedirlos, para que puedan ir a buscarse la comida. En cambio, Jesús dice: “denles de comer ustedes mismos”. Dos reacciones diferentes, que reflejan dos lógicas opuestas: los discípulos razonan de acuerdo con el mundo, por lo que cada uno debe pensar en sí mismo; reaccionan como si dijeran: “arréglenselas solos”. Jesús razona en cambio de acuerdo a la lógica de Dios, que es aquella del compartir. ¡Cuántas veces nosotros nos damos vuelta hacia otro lado con tal de no ver a los hermanos necesitados! Y esto, mirar hacia otro lado, es un modo educado de decir con guantes blancos: “arréglenselas solos”. Y esto no es de Jesús: esto es egoísmo. Si Él hubiera despedido a la gente, muchas personas se habrían quedado sin comer. En cambio, aquellos pocos panes y pescados, compartidos y bendecidos por Dios, fueron suficientes para todos. Pero ¡atención! –expreso el Obispo de Roma-, no es una magia, ¡es un “signo”! Un signo que invita a tener fe en Dios, el Padre providente, que no nos hace faltar “el pan nuestro de cada día”, si nosotros sabemos compartirlo como hermanos” (extracto reflexión Ángelus 030814).


El Gran Negocio del Diablo


(RV).- (Con audio) RealAudioMP3 La historia continúa cargándose de muertos y heridos por miles y de tantos niños huérfanos que juegan entre ruinas de hogares, escuelas, hospitales y edificios abandonados por el miedo, porque hay gente que lucra con la guerra.

En Medio Oriente las “treguas” sirven para reproyectar tácticas y estrategias que den mayor potencia letal y destructiva a las armas. Y no para pensar que también ésta es una “masacre inútil”, como recordó Francisco Papa de la primera Guerra Mundial, y como son todas estas peleas: “masacres inútiles”.
Treguas que no son para detener definitivamente la muerte de inocentes y resolver diplomáticamente la contienda, porque detrás está la gente que quiere la guerra, que necesita que haya guerra, que alimenta la guerra con título y traje diplomático.

Otra “cortina de humo” más es la noticia de la entrada de expertos en la zona del avión malasino abatido, porque los de Inteligencia ya sabían de antes quien es el responsable y quien es el que gana con la guerra constante y en todas partes.

El objetivo es que no haya paz, que haya guerra. Además de los que empuñan las armas con la fuerza asesina y destructiva del odio, para gozar enfermamente el poder de sembrar el miedo, la confusión, están los más grandes terroristas, que poseídos y dominados por el espíritu de codicia, lucran inescrupulosamente con la guerra considerándose dueños de la vida de otros seres humanos. “No matarás”, dice el mandamiento.

Conocemos el viejo dicho que afirma que “a las armas las carga el diablo”. Deberíamos agregar que antes de cargar las armas para que reine el genocidio y la destrucción, el demonio posee el corazón de algunos y los domina con la infección del espíritu de codicia.

El Obispo de Roma insistió una vez más: "Les suplico que se detengan. Se los pido con todo mi corazón". Y continúa exhortando a la oración de todos por la paz.
Jesús que dice: “No se puede servir a Dios y al dinero”, dice también: “Felices los que trabajan por la paz”.

¿De qué lado estoy?, ¿De que lado estás?


Ignacio de Loyola peregrina para conocer a Jesús, amarlo más, seguirlo y servirlo mejor en su Iglesia


(RV).- (Con audio) RealAudioMP3 De Loyola a Roma para las misiones del Papa, pasando por las huellas de Jesús en Tierra Santa y por París para estudiar, el itinerario de “el peregrino”, se funda en dos intenciones fundamentales.

Una primera intención es el “conocimiento interno del Señor que por mi se ha hecho hombre, para que más lo ame y lo siga”. (Es la petición que más se repite en los Ejercicios Espirituales).

Su peregrinación es el triunfo en su corazón de la alegría del Evangelio -que experimenta con la contemplación de la vida de Cristo y de los santos-. Una alegría que perdura, frente al entusiasmo que siente con sus proyectos y fantasías mundanas y vanas, pero que le dura poco y lo deja triste y vacío.

El conocimiento de Cristo y sus efectos, como la consolación, el gozo, la alegría interior que ocupan ahora su alma -libre de todas las especias de pecado que antes tenía-, son la fuerza nueva de Ignacio peregrino, su motor rectificado, su mente y su corazón “reseteados”.

Con esta intención se pone en camino a tras las huellas de Jesús y se hace peregrino en Tierra Santa; los lugares que Jesús pisó, donde rezó, predicó, curó y resucitó la fe, la esperanza, el amor en el corazón de los pobres y humildes.

La segunda intención viene de aquello a que lo mueve el amor, la imitación, el seguimiento de Cristo -porque Jesús pasó haciendo el bien-, es “ayudar a las almas”. Los sentimientos de compasión, amor, ternura, del corazón del Señor lo mueven a discernir -con Jesús y su Iglesia como centro- cuál es la mejor manera de ayudar a las almas.

Así, la contemplación para conocer más a Jesús para amarlo más y servirlo mejor, con la fuerza de la alegría del Evangelio, se transforma en la búsqueda y el encuentro del querer mismo de Dios en la propia vida sobre el modo mejor de ayudar a las almas. Y va quedando de lado la complacencia en el propio amor, querer e interés, que nos deja vacíos y tristes.

Esta intención de Ignacio de Loyola de ayudar a las almas del mejor modo posible, es el criterio para decidir primero estudiar en parís y después, para unirse con los primeros compañeros en Roma, con los que funda la Compañía de Jesús y se ofrece al Papa para ir donde él quiera enviarlos como Vicario de Cristo y Sucesor de Pedro.
San Ignacio de Loyola Ruega por nosotros.


Caminar en Presencia de Jesús pidió Francisco en oración con su amigo Pentecostal Traettino

(RV).- (Con audio) RealAudioMP3 La búsqueda sincera y honesta del encuentro transformador con Jesús a través de la oración con la Palabra de Dios, emergió esencial en la devolución de la visita de Francisco al pastor Traettino.

Cuatro testimonios valientes sobre lo que el Espíritu puede obrar en los que rezan con la Biblia, resonaron dentro del templo en construcción, que en su interior ya confiesa con grandes letras rojas: Jesús es el Señor.

“Algunos se asombraran de que el Papa visite a los Evangélicos –expreso Francisco–, pero vine a buscar a hermanos que primero me visitaron a mi”.

Más de 200 personas, entre fieles y pastores pentecostales venidos de diversos lugares y también de Argentina –donde Bergoglio y Traettino se conocieron en encuentros de oración–, participaron activamente con cantos de gratitud y alabanza; con fuertes aplausos y asintiendo con su “Amén” personal y en voz alta, las expresiones de fe y amor al Señor de los que hablaban.

No se trata ciertamente de una de las tantas sectas de proselitismo agresivo y anticatólico que pululan en Latinoamérica; ni de las llamadas iglesias que tomando el nombre de Dios en vano, roban a la gente pobre ofreciéndoles la prosperidad económica y la salud física como bendiciones de Dios. Estos “evangélicos” son personas honestas y sinceras que reconocen sus límites, sus miserias; que buscan salir del pecado y rechazar el mal con la fuerza del Espíritu Santo que actúa en los corazones, transformando y haciendo nacer a una vida nueva.

“Usted conoce bien el tema de la Encarnación –dijo Traettino a Francisco– porque no ha enviado un mensajero o un mensaje sino que ha venido para estar con nosotros”. Francisco retomó la idea afirmando que “nos hace bien tocar la carne del hermano necesitado, porque Jesús es el Verbo que se ha hecho carne”.


Para ser peregrino de Dios, Ignacio de Loyola se libera de las cadenas de apegos y dependencias (3)

(RV).- (Con audio) RealAudioMP3 Aunque se inicie por hilos sutiles de ilusión vana, las dependencias, los apegos, los afectos desordenados terminan dominándome y dominándote con la fuerza opresiva de gruesas cadenas. Así se descubre y reconoce espiritualmente Ignacio de Loyola: prisionero de redes y cadenas y como desterrado entre feroces animales.

Había sido una marioneta perniciosa. Pero con el conocimiento de Jesucristo, la oración, la contemplación, los sacramentos de la Iglesia, Dios nuestro Señor lo ayuda a descubrir los engaños del mal espíritu para seducirlo, confundirlo, enredarlo, encadenarlo y liberarse.

Con vergüenza y confusión de si mismo, viendo cuántos han sido dañados por el mal y que merecería ser condenado por sus tantos pecados, Ignacio de Loyola contempla a Cristo nuestro Señor delante puesto en cruz y considera “cómo de Creador vino a hacerse hombre y de vida eterna a muerte temporal y a sí a morir por sus pecados”.

La gratitud y alegría inmensa por la liberación que el amor de Dios le ofrece con el perdón de los pecados, mueve al santo de Loyola a preguntarse frente a Jesús que hace tanto por él: Y yo ¿que hice, que hago, que haré por Cristo?

Liberado, pero atento a las redes y cadenas del mal y trabajando para ayudar a otros a liberarse, Ignacio de Loyola continúa su peregrinación física y espiritual, por el camino del conocimiento de Cristo para amarlo más y seguirlo mejor en su Iglesia.


El Tesoro es Mío

(RV).- (Con audio) RealAudioMP3 ¿En qué invertís tu vida, tu tiempo más importante, tus fuerzas?
¿Buscas lo máximo que podes alcanzar o te conformas y te instalas en el poquito de seguridad y comodidad que se te esfuma y se escurre con el agua?

Hay una sed existencial; como un vació interior que nos mueve a buscar lo más grande, lo mejor, lo más optimo a nuestra capacidad. “Capax Dei” es una fórmula teológica. El hombre es capaz de Dios. Y hay varias imágenes bíblicas de esto. San Pablo compara a la persona humana con una vasija de barro: “llevamos un tesoro en vasijas de barro”. El lo dice hablando de la fragilidad de ese cacharro de barro que somos. Pero la vasija de barro es un recipiente hecho para contener y por más bello o fuerte que sea el cacharro, siempre lo más importante es el contenido, no el continente.

El Génesis refiere que después de amasar al hombre del barro de la tierra, Dios sopló en él el aliento de Vida. Lo lleno de su Espíritu. Con el pecado el hombre se vacía del Espíritu de Dios y se llena de egoísmo, de ídolos, de dependencias y adicciones, de efímeras vanidades que se esfuman; se llena con el vacío de la muerte.

¿Qué hay dentro del cacharro de barro de tu vida?

Jesús en el Evangelio nos habla del Reino de Dios, de su Vida plena de resucitado, como de un tesoro escondido que un hombre descubre en un campo. Va vende todo lo que tiene y compra el campo, para quedarse con el tesoro.

Del Evangelio según san Mateo capítulo 13, 44-52

“El Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido en un campo; un hombre lo encuentra, lo vuelve a esconder, y lleno de alegría, vende todo lo que posee y compra el campo. El Reino de los Cielos se parece también a un negociante que se dedicaba a buscar perlas finas; y al encontrar una de gran valor, fue a vender todo lo que tenía y la compró. El Reino de los Cielos se parece también a una red que se echa al mar y recoge toda clase de peces. Cuando está llena, los pescadores la sacan a la orilla y, sentándose, recogen lo bueno en canastas y tiran lo que no sirve. Así sucederá al fin del mundo: vendrán los ángeles y separarán a los malos de entre los justos, para arrojarlos en el horno ardiente. Allí habrá llanto y rechinar de dientes…”.

Este barro que somos es corruptible, efímero, se descompone, tiene fecha de vencimiento y la muerte trabaja como un virus invisible y letal, que nos destruye si no buscamos y encontramos y nos llenamos del tesoro de la Vida plena y verdadera de Cristo, que nos cura del mal y vivifica.

Pido al Señor para mí y los míos; para cada uno de la Audiencia, por intercesión de los grandes buscadores de Dios que son los santos -como el peregrino Ignacio de Loyola-, que no perdamos nunca el deseo de buscar lo mejor, lo más grande, lo más importante que Dios nos ha destinado, porque somos creados capaces de Dios.

Que no se apague nuestra sed hasta que Dios nos colme con la Vida plena que Jesús resucitado ofrece. Que no nos conformemos con vanidades efímeras ni nos instalemos en el poquito de seguridad o de comodidad que encontramos; en el frágil afecto de alguno; en algún aplauso, en alguna complacencia, en alguna golosina existencial.

Señor que no nos cansemos de buscar el tesoro para el somos creados, aunque tengamos que vender todo, trabajar duro, luchar hasta dar la vida, sacrificarnos hasta la muerte, para encontrar el tesoro. Que invirtamos toda nuestra capacidad, nuestras fuerzas, nuestra vida entera en la búsqueda del tesoro de la Vida plena.

Peregrino a Tierra SantaIgnacio de Loyola pide ayuda a la Virgen en sus santuarios (2)


(RV).- (Con audio) RealAudioMP3 Camino a Tierra Santa para poder contemplar mejor lo que refiere el Evangelio sobre Jesús de Nazaret, Ignacio de Loyola reza en los santuarios de la Virgen. María de Nazaret está siempre en su corazón.

Todavía convaleciente en Loyola, Ignacio refiere: "Vi claramente una imagen de nuestra Señora con el santo Niño Jesús, con cuya vista, que duró largo rato, recibí una consolación muy excesiva, quedando con tanto asco de mi vida pasada especialmente de las cosas carnales que me parecía habérseme quitado del alma todas las imágenes que antes tenía pintadas en ella".

Sin haberse terminado de curar la pierna que le quedó mas corta, parte en mula al santuario de Montserrat y hace una vigilia en el santuario de Aranzazu y ante una imagen de la Virgen María hace voto de castidad.
Después, por el camino conversa sobre María de Nazaret con un moro que expresa dudas sobre la virginidad de María y san Ignacio cuenta: "me venían ganas de ir a buscar al moro –después que se había adelanta- y darle de puñaladas por lo que había dicho". Sin saber que hacer deja las riendas sueltas y la mula elige otro camino.

En el santuario de Monserrat se confiesa y reza largamente. Deja en el altar de la virgen sus armas de caballero y intercambia con un mendigo sus vestidos.

En el libro de los Ejercicios Espirituales, en meditaciones muy importantes, pone a María como intercesora ante su hijo Jesús para conseguir las gracias deseadas. Y, propone con ternura las contemplaciones de la Anunciación, el Nacimiento, las consideraciones sobre la soledad de María después de la crucifixión y la aparición de Jesús resucitado a su madre.

En París, el 15 de agosto, día de la Asunción de la Virgen es el día elegido para los votos de consagración del primer grupo de compañeros.

El Peregrino Ignacio de Loyola (1)

(RV).- (Con audio) RealAudioMP3 Así se define y apoda él mismo: “el peregrino”. Este santo que, como patrono universal de los ejercicios espirituales, ofrece a la Iglesia toda desde el 1500, un itinerario espiritual completo con el que millones de personas se han encontrado con Jesús en su Iglesia, para amarlo y servirlo mejor, rezaba y hace rezar al inicio de cada tiempo de oración:

“Que todas mis intenciones acciones y operaciones estén puramente ordenadas en servicio y alabanza de Dios”.

Ignacio De Loyola no es un vagabundo. Es un peregrino porque tiene un objetivo, un sentido preciso para su vida: el servicio y alabanza de Dios.

Intenciones, acciones y operaciones, todo su ser ordenado a Dios, en peregrinación física y espiritual. Y este espíritu, esta comprensión y visión clara del sentido de su vida lo ayuda a desatarse, liberarse de las ataduras, apegos, afectos desordenados, para salir del yo mío para mi conmigo del egoísmo y poder ir a Dios y al hermano.

No había biblias pero si escritos sobre la Vida de Cristo y de los Santos y esto le “resetea” la cabeza y el corazón a Ignacio de Loyola, que en su convalecencia de la herida de guerra. Y empieza a ver, a pensar y sentir distinto: la vida de Cristo y de los santos es realmente verdadera y plena. Su vida no puede continuar sustentándose con la inconsistencia de su fantasía y de sus proyectos mundanos y vanos. Y se pone en camino tras las huellas de Jesús, pidiendo el amparo de la Virgen en cada uno de los santuarios por los que pasa en su peregrinación a Tierra Santa.
¿Tus intenciones, acciones, operaciones hacia dónde están ordenadas), ¿Sos un vagabundo o un peregrino?


Rostro del Alma y de Dios enamorado; Prostitución y gozo del Amor

(RV).- (Audio) RealAudioMP3 El libro del Cantar de los Cantares describe el amor apasionado de una mujer que en la noche busca al amor de su alma en la cama. Y como no lo encuentra sale a buscarlo por la ciudad en calles y plazas hasta que lo encuentra.

Se trata del amor ardiente de dos enamorados que se necesitan y buscan mutuamente y no pueden vivir separados.

Este libro de la Biblia representa al mismo Dios que nos busca enamorado como un esposo amante y al alma humana sedienta de este esposo divino amante.

María Magdalena -discípula de Jesús-, le pone rostro particular a esta esposa enamorada. Ella lo sigue por el camino que atraviesa el calvario, permanece fiel junto a la cruz, y es la primera en anunciar que el amor de Jesús es más fuerte que la misma muerte.

La búsqueda de María de Magdala, en la actual Tierra Santa, es una sed afiebrada que primero equivoca la fuente del amor y el gozo -como también le sucedió a la samaritana que había tenido cinco maridos- hasta que encuentra a Jesús que la defiende de la muerte a pedradas y sacia su sed de gozo en el amor, con su perdón misericordioso hasta el extremo y pronunciando su nombre propio, recién resucitado.

Otro libro de la Biblia describe el amor loco de Dios por el alma de su pueblo, como el enamorado de una prostituta que rescata del abandono, la limpia de su inmundicia y viste y adorna su desnudez con hermosos vestidos y preciosas joyas. Porque ya en el Viejo Testamento la imagen del pecado es la infidelidad; la prostitución, como abandono del Dios Amor enamorado, para ir detrás de los ídolos y falsos dioses.

Así, el alma tuya y mía; de la comunidad, del Pueblo, con esta sed del Dios locamente enamorado y amante -que ama con un amor que no puede ser destruido por nada-, tienen el rostro de esta mujer apasionada, del Cantar de los Cantares, y de la María Magdalena, que pasa de la prostitución al gozo del amor pleno, gracias a Jesucristo que me busca y te busca también a vos y a mi, a la comunidad, a su Pueblo, para darnos la Vida plena; el gozo sin fin del Amor.

Dice el cantar de los cantares en el capitulo 3: “En mi lecho, durante la noche, busqué al amado de mi alma. ¡Lo busqué y no lo encontré! Me levantaré y recorreré la ciudad; por las calles y las plazas, buscaré al amado de mi alma. ¡Lo busqué y no lo encontré! Me encontraron los centinelas que hacen la ronda por la ciudad: «¿Han visto al amado de mi alma?». Apenas los había pasado, encontré al amado de mi alma”.

(Cantar de los cantares 3,1-4)

El profeta Ezequiel escribe un oráculo del Señor: “En medio de todas tus abominaciones y prostituciones, no te acordaste de los días de tu juventud… Yo pasé junto a ti y te vi. Era tu tiempo, el tiempo del amor… hice una alianza contigo y tú fuiste mía. Yo te lavé con agua, limpié la sangre que te cubría y te perfumé con óleo. Te puse un vestido bordado… Te adorné con joyas… Llegaste a ser extraordinariamente hermosa… porque tu belleza era perfecta gracias al esplendor con que yo te había adornado.
Pero tú te preciaste de tu hermosura y te aprovechaste de tu fama para prostituirte; te entregaste sin pudor a todo el que pasaba y fuiste suya. Tomaste a tus hijos y a tus hijas, los que tú habías engendrado para mí, y los sacrificaste a esos ídolos como alimento. ¿Acaso no te bastaba con prostituirte, que también inmolaste a mis hijos y los entregaste, haciéndolos pasar por el fuego en honor de ellas? (Cfr. Ezequiel 16).

Mi alma está sedienta de ti, Señor; en ti está la Fuente de la Vida


(RV).- (Con audio) RealAudioMP3 La liturgia de la XVI semana del Tiempo Ordinario nos abreva con la imagen de la sed y la fuente, el martes y jueves, en las antífonas de los salmos 62 y 35.

No es la sed física sino la sed existencial, que solo sacia el agua viva del Corazón de Cristo. Es Él la fuente inagotable de Vida plena que sacia nuestra sed más honda. Y a su vez, transforma al discípulo misionero en fuente viva para otros sedientos.

Por eso en el Evangelio del lunes, no son los milagros los que hacen crecer la fe, sino la disposición interior al Encuentro con Jesús; el entrenamiento de la capacidad de Dios; el discernimiento de la sed interior; la perseverancia en la búsqueda de Dios.

Llena de sed y dispuesta a ser saciada, María Magdalena, que celebramos el 22 de julio, equivocó la fuente -como muchas veces nos sucede a vos y a mí-. Pero la Magdalena se dejó encontrar por Jesús y perseveró fiel por el camino penitente del calvario, hasta la cruz, donde se abrió la fuente en la boca del Corazón traspasado de Cristo y brotó la sangre y el agua de Vida plena. Y es María Magdalena la primera en dar la noticia a los discípulos de que esta fuente no puede ser contaminada por la corrupción; de la victoria sobre la muerte. Jesús resucitado les confirma que no han equivocado la fuente.

El viernes 25 de julio celebramos a Santiago apóstol, uno de los primeros que responde al llamado de Jesús. Miles de peregrinos llegan por el Camino de Santiago, a la Fuente de Vida plena que es Cristo, en Santiago de Compostela, España.

El 26 de julio, celebramos a los santos Joaquín y Ana, abuelos de Jesús, padres de María de Nazaret, la Madre del Hijo de Dios, que en la cruz la hizo madre de todos los sedientos que encuentran en Jesucristo la Fuente que los sacia.
Señor, que aprendamos de María Magdalena, de Santiago apóstol, de los santos Joaquín y Ana; de los abuelos y ancianos, el discernimiento de la sed, para buscar solo en Jesucristo la Fuente inagotable de Vida verdadera y plena. Amén.
"Trigo limpio" y "Yerba mala", explica Jesús

(RV).- (Con audio) RealAudioMP3 Dos sembradores echaron dos semillas distintas en el campo. Uno a la luz del día y el enemigo a escondidas. El trigo y la cizaña, con los dos sembradores en la tierra del corazón humano, es la imagen que nos ofrece el mismo Jesús en la liturgia del XVI domingo del tiempo ordinario del ciclo A.

Jesús nos pone ante los ojos dos especies gramíneas semejantes tanto en las hojas como en la espiga. Podemos confundirlas sino las conocemos bien. La cizaña dañina como el egoísmo soberbio. Y el trigo generoso que se humilla y sacrifica en la molienda para ser pan esencial primero. Y después -en las manos de Jesús-, Pan de amor y Vida plena.

Jesús explica lo que nos pasa por dentro a vos y a mí. Porque “no todo lo que brilla es oro”, ni todo lo que crece en el campo o dentro de nosotros siempre “es trigo limpio”. Vos y yo a veces nos encandilamos y seguimos sólo espejismos de Vida plena, que terminan siendo venenosos como harina de cizaña.

En el campo hay antagonismo entre el trigo generoso y la cizaña, hierba mala que perjudica los sembrados. Dentro de cada uno hay una lucha espiritual, a no ser que el egoísmo haya ganado ya todo el terreno. Por una parte esta la semilla del amor grande e interminable, que Dios siembra en nosotros. Por otra la semilla del egoísmo ávido, mezquino, agresivo. Jesús refiere que a la cizaña “la sembró el enemigo”. Es la semilla sembrada y alimentada por el espíritu del mal.

En el relato de Jesús, la pregunta de los servidores es si deben cortar la cizaña inmediatamente. El dueño del campo responde que hay que esperar a que se distingan bien, para recién recoger el trigo en los graneros y prender fuego a la cizaña.

Si el tema es “distinguir bien”, se trata del don esencial del discernimiento espiritual. Con el discernimiento ejercitamos la libertad, buscando conocer si lo que sentimos y pensamos es inspiración de Dios o del espíritu del mal, para elegir y decidir con voluntad firme, aceptar, recibir con alegría y gratitud las inspiraciones de Dios y rechazar con determinación lo que se aparta de su proyecto de amor.

¿Qué dejo crecer en mi interior: inspiraciones de amor, perdón, reconciliación, encuentro… o los caprichos del egoísmo mezquino, soberbio, dañino que alimenta el espíritu del mal?

El tiempo de vida terrena es la oportunidad que Dios nos da para invertirla en buscar la Vida plena y hay que poner en juego el don del discernimiento para cegar a tiempo la semilla dañina del egoísmo y aceptar las inspiraciones de Dios en la tierra buena del corazón, y ayudarla a crecer para que de frutos buenos de adoración y caridad.

La buena semilla, es la Palabra de Dios, el Verbo que se hace carne, Jesucristo –trigo limpio- que se hace pan en la Eucaristía, para sembrarse domingo tras domingo en el corazón de cada uno de la comunidad.

En la comunidad, en la familia ¿soy trigo limpio o siembro cizaña?

Señor que sepa distinguir el trigo limpio de tu Presencia eucaristía que me alimenta para la Vida plena, del egoísmo placentero pero que me desangra.
Del Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Mateo capitulo 13

Jesús les propuso otra parábola: «El Reino de los Cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras todos dormían vino su enemigo, sembró cizaña en medio del trigo y se fue. Cuando creció el trigo y aparecieron las espigas, también apareció la cizaña. Los peones fueron a ver entonces al propietario y le dijeron: «Señor, ¿no habías sembrado buena semilla en tu campo? ¿Cómo es que ahora hay cizaña en él? El les respondió: «Esto lo ha hecho algún enemigo». Los peones replicaron: «¿Quieres que vayamos a arrancarla?». «No, les dijo el dueño, porque al arrancar la cizaña, corren el peligro de arrancar también el trigo. Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha, y entonces diré a los cosechadores: Arranquen primero la cizaña y átenla en manojos para quemarla, y luego recojan el trigo en mi granero». …

Entonces, dejando a la multitud, Jesús regresó a la casa; sus discípulos se acercaron y le dijeron: «Explícanos la parábola de la cizaña en el campo». El les respondió: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los que pertenecen al Reino; la cizaña son los que pertenecen al Maligno, y el enemigo que la siembra es el demonio; la cosecha es el fin del mundo y los cosechadores son los ángeles. Así como se arranca la cizaña y se la quema en el fuego, de la misma manera sucederá al fin del mundo.

El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y estos quitarán de su Reino todos los escándalos y a los que hicieron el mal, y los arrojarán en el horno ardiente: allí habrá llanto y rechinar de dientes. Entonces los justos resplandecerán como el sol en el Reino de su Padre. ¡El que tenga oídos, que oiga!


Los “ataques quirúrgicos” no rompen la espiral de odio y violencia

(RV).- (Con audio) RealAudioMP3 Hablan hoy en la guerra de “ataques quirúrgicos”, para hacer creer que gracias a la tecnología se puede hoy alcanzar el objetivo con tal precisión que no habría víctimas, ni muertos, ni heridos.

Pero ¡¿cuantos son ya los muertos?!

Les dejo a ustedes informarse sobre esta cuenta, pero no nos olvidemos que la mayoría de los heridos no tienen posibilidades de la más mínima asistencia y menos todavía de la asistencia “quirúrgica” para sobrevivir.

Además, estos nuevos “guerreros de guantes blancos” -porque no se manchan ellos con sangre-, son atentísimos, porque te avisan antes con un mail que tu casa explotará en pedazos y 1 minuto antes de que explote te dan otro preaviso para que tengas oportunidad de salir. ¡Es increíble!

Pero ¿a cuántos miles de kilómetros de mi está la guerra?

Sí, es posible que no me toque ni a mí ni a vos uno de estos robotitos teledirigidos pequeñísimos pero con tanta potencia asesina. Y por eso esta violencia masacradora, esta hemorragia y agonía interminable, no nos tocan.

Ojala pueda ver y sentir que ese otro muerto o herido agonizante o sin atención es una persona humana como yo y como vos; igual, con los mismos derechos y obligaciones, con los mismos sueños, esperanzas y penas, con el mismo anhelo de paz. Y que, aunque esté lejos, me conmueva, me despierte del sopor del bienestar, me desanestesie y haga algo por ese hermano mío que sufre.

El domingo 13 de julio el obispo de Roma volvió a insistir sobre la oración por la paz en Tierra Santa. Pidió “no escatimar oraciones y esfuerzos para que cese toda hostilidad en Tierra Santa”.

¿Estoy, estás haciendo todo lo que podemos por los que sufren la guerra en Tierra Santa?

Papa Francisco dijo que: “La oración nos ayuda a no dejarnos vencer por el mal ni a resignarnos a que la violencia y el odio predominen sobre el diálogo y la reconciliación”.



Encuentro de los hijos con la Madre del alma
(RV).- (Con audio) RealAudioMP3 Sí, como en el encuentro del hijo o la hija con la madre. Llegamos a la casa de la madre querida desde lejos y después de algún tiempo. La casa toda de la madre es como una continuidad del regazo materno. Pero la madre sabe que llegamos y, si puede, sale a recibirnos. El hijo se emociona cuando la ve en la puerta de la casa. Ríe, llora, corre hacia ella que salió a recibirlo.
En muchos casos la madre sale a la puerta con el hijo pequeño en brazos. Con un brazo sostiene al pequeño y con el otro ofrece el abrazo al hijo, a la hija que regresa, o un vaso de agua o un pedazo de pan.

Pasa lo mismo cuando sale la imagen que representa a la madre de Dios en su advocación del Carmen, en la Vía de la conciliación que desemboca en el Santuario de San Pedro, en Roma, en la Parroquia de Santa María en Traspontina, que atienden los padres carmelitas.

Llegamos al caer de la tarde, algunos desde lejos. Y nos amontonamos frente a la puerta esperando en silencio. Y cuando la imagen de la madre Dios sale, la gente se emociona, llora, aplaude, reza. Ya con la mirada queremos entregarle el corazón.

Esta imagen de la Virgen que vemos salir a la puerta, trae en su brazo izquierdo al niño Jesús pequeño. En la otra mano ofrece el escapulario que es más que un abrazo, porque de hecho el escapulario de los carmelitas es como un poncho que nos protege y libra de la intemperie del mal, en el que muchas veces nosotros mismo nos metemos.

Pero hoy no. Hoy rezamos. Nos ponemos en el regazo de la Virgen donde está Jesús, Hijo de Dios. Como niños nos cubrimos con el manto de la Virgen y le pedimos: “Ruega por nosotros pecadores”. Caminamos rezando y cantando por el barrio, el corazón enternecido por la caricia suave de la Madre del alma.

Camino bueno; Ciudad de Dios; Pueblo que alaba a Dios porque lo salva de la destrucción y escucha al pobre, son imágenes de la Liturgia de la semana


(RV).- (Con audio) RealAudioMP3 ¿Qué camino existencial estoy haciendo? La meta de mis movimientos cotidianos ¿es la ciudad de Dios?; ¿Me uno al Pueblo de Dios en la alabanza por su amor y su misericordia que nos salva de la destrucción?

Los responsorios de los salmos rezados en la liturgia de las misas de esta semana hablan del camino recto, de la Ciudad de Dios; del Pueblo de Dios que el Señor no rechaza; del Pueblo de Dios que bendice el nombre del Señor en la adoración y alabanza, porque el Señor nos da la vida, nos salva de la fosa de la destrucción y escucha la súplica del pobre.

L - “Al que va por el buen camino, le haré gustar la salvación”.
M - “Dios ha fundado su Ciudad para siempre”.
M - “El Señor no rechaza a su pueblo”.
J - “Desde el cielo el Señor ha mirado la tierra”, “El pueblo que has creado bendice tu nombre”.
V - “El Señor a preservado mi vida de la fosa de la destrucción”, “Espero en ti Señor, tu me das la vida”.
S - “Escucha Señor la súplica del pobre”.

Entre los santos de la semana, San Camilo de Lelis el lunes 14, nos lleva a la imagen del Buen Samaritano del Evangelio que se hace cargo del herido del camino.

El miércoles 16 Nuestra Señora del Carmen o del Monte Carmelo, nos habla de la caricia de Dios en el regazo de su Madre. Su caricia es como una nubecita de lluvia mansa y fecunda sobre la tierra reseca y árida del corazón herido y sin fuerzas.

¡Madre del Carmelo, que el corazón sea tierra buena para que la semilla de la Palabra de Dios de frutos de comunión en el amor a Dios y a nuestros hermanos.

El parto de la tierra buena

(RV).- (Con audio) RealAudioMP3 El parto de la tierra buena que germina la semilla para dar fruto abundante, es la imagen, el movimiento que el mismo Dios nos da a la contemplación, reflexión, oración, en las lecturas del décimo cuarto domingo del tiempo ordinario del ciclo A.

Padre amoroso, te ruego por la muerte y resurrección de Jesús, que tu Espíritu de misericordia haga del corazón mío y de los míos queridos, una tierra buena. Sí, una tierra buena para que la semilla de tu Palabra viva, de amor, germine en nuestra comunidad y familia, frutos abundantes de feliz comunión en nuestras vidas.

En la parábola del sembrador, Jesús nos habla de la Palabra de Dios, es decir él mismo, como semilla vigorosa dentro de nosotros. Y habla de tu corazón y el mío como la tierra buena, que da frutos abundantes. A diferencia de la superficie del camino, o aquella pedregosa o con espinas donde la semilla no puede crecer.

El fruto es la conversión que obra Jesús en nosotros: de esclavos en hijos de Dios; el paso de la corrupción a la resurrección. Y por eso dice san Pablo “toda la creación gime y sufre dolores de parto”. Afirmando también que “todos los sufrimientos de la vida presente no se pueden parangonar a la gloria y el gozo que nos esperan”.

El profeta Isaías en el capítulo 55 y el Salmo 64, nos confortan y animan; nos dan esperanza, con la imagen de la lluvia que hace fecunda la tierra. La imagen del ciclo natural del agua, obra de Dios bueno, que no vuelve a él sin haber actuado eficazmente la belleza que Dios quiere para la creación.

Podemos volver en la contemplación a la creación primera tan linda y pura. Y ver como el nuevo Adán Jesucristo sopla en nosotros el Espíritu vivo de amor, para liberarnos de la corrupción y recrearnos como hijos adoptivos.
Señor, concédenos aceptar tu palabra en la tierra del corazón y cultivarla con la oración y la caridad para que de frutos de comunión filial y fraterna.

Poderosa barrera contra el mal

(RV).- (Con audio) RealAudioMP3 San Benito, patrono de Europa, es el monje autor de la regla que rige los monasterios donde los monjes y las monjas rezan y trabajan.

Diseminados por el mundo, los monasterios difundieron y difunden no solamente la fe, sino también el arte y la cultura. Por eso Europa les debe tanto y a su vez “desa-reglada” -podríamos decir- agoniza, porque quiere cortarse las propias raíces que le dieron vida y pueden seguirle dando.

Pero los monjes y monjas del mundo continúan conectados con Dios por la oración incesante; intercediendo ante Dios por la Iglesia y sobre todo por los que sufren más.

Y hablando de los que sufren más, recordamos que san Benito es bien conocido para la piedad popular gracias a la famosa medalla con la cruz de san Benito. La medalla es muy solicitada y bendecida como protección contra el mal. Las inscripciones que contiene son un exorcismo: “La Cruz Santa sea mi luz. No sea el demonio mi guía. ¡Apártate de mi Satanás! Nunca me persuadirás con vanidades...”.

La medalla de san Benito nos recuerda que hay una lucha espiritual personal invisible pero decisiva en la existencia humana. De la cual sí podemos ver las consecuencias negativas, dolorosas en el sufrimiento de tantos, que son víctimas del egoísmo mezquino, dañino, que el espíritu del mal alimenta en nosotros, con sus seducciones y tentaciones.

El cristiano se defiende con la cruz del amor hasta el extremo de Jesús; la cruz del amor a Dios y al prójimo; la cruz de la adoración a Dios y de la caridad con el prójimo. Porque la cruz no es signo de derrota. Es signo de la victoria del amor sobre el mal, el demonio y la muerte. Vemos la cruz ahora en las llagas de Jesús resucitado.

¡Sí! Padre nuestro, líbranos del mal. Que la cruz de Jesús nos libre de todos los males, para que ayudados por tu misericordia vivamos libres de pecado y protegidos de toda perturbación.

San Benito, Ruega por nosotros.

Mi corazón se subleva y se enciende toda mi ternura


(RV).- (Audio) RealAudioMP3 La confesión tierna del amor de Dios por sus criaturas, resuena en la liturgia de la familia católica del mundo. Pero esta ternura -a la que Papa Francisco insiste en no tenerle miedo- no es una cosa nueva. Ocho siglos antes de Cristo el profeta Oseas habla en nombre de Dios como un padre tiernísimo. Dice el profeta en el capítulo 11: Cuando Israel era niño, yo lo amé. Pero cuanto más los llamaba, más se alejaban de mí… ¡Y yo había enseñado a caminar a Efraín, lo tomaba por los brazos! Pero ellos no reconocieron que yo los cuidaba. Yo los atraía con lazos humanos, con ataduras de amor; era para ellos como los que alzan a una criatura contra sus mejillas, me inclinaba hacia él y le daba de comer. ¿Cómo voy a abandonarte? … Mi corazón se subleva contra mí y se enciende toda mi ternura.

En Jesús el Hijo amado, la ternura del Padre Dios con nosotros llega al extremo. La lanza del soldado Longinus abre de par en par el corazón de Cristo para que entren todos, después que el mismo Jesús con voz potente a la vez tiernísima ha llamado: “Vengan a mi todos los que están agotados y desanimados, que yo los aliviaré”.

Este Evangelio escuchado y reflexionado por las comunidades de discípulos misioneros el domingo 6 de julio pasado en todo el mundo, resonó también aquí en la Plaza de san Pedro, cuando el Obispo de Roma dijo: “Esta invitación de Jesús se extiende hasta nuestros días, para llegar a muchos hermanos y hermanas oprimidos por precarias condiciones de vida, por situaciones existenciales difíciles y, a veces privados de auténticos puntos de referencia…”, después de haber afirmado que “Cuando Jesús dice esto, tiene ante sus ojos las personas que encuentra todos los días por los caminos de Galilea: mucha gente simple, pobres, enfermos, pecadores, marginados... esta gente siempre lo siguió para escuchar su palabra -¡una palabra que daba esperanza! … Jesús mismo buscaba a estas multitudes extenuadas y dispersas… para anunciarles el Reino de Dios y para sanar a muchos de ellos en el cuerpo y en el espíritu. Hoy los llama a todos a su lado: "Vengan a mí", y les promete alivio y refugio”, dijo Francisco (Cfr. Ángelus 060714).

¡Sí! Jesús nos llama a vos y a mi hoy. Dios te está buscando y me busca con lazos de amor.
¿Cómo respondemos?


Jesús tiene delante de los ojos a tanta gente que sufre y los llama para confortarlos e invitarlos a cargar el peso de los otros con amor fraterno, dice Francisco

(RV).- (Con audio) RealAudioMP3

Inspirado en el pasaje del Evangelio del domingo en el que Jesús llama a todos los afligidos y agobiados para aliviarlos con su amor y su palabra de esperanza, el Obispo de Roma habló a miles de peregrinos reunidos en el caluroso mediodía en la plaza de san Pedro para rezar el Ángelus con él.

Jesús mismo buscaba a estas multitudes “para anunciarles el Reino de Dios y para curar a muchos en el cuerpo y en el espíritu”, explicó el Papa. “Esta invitación de Jesús se extiende hasta nuestros días –dijo- para alcanzara tantos hermanos y hermanas oprimidos por condiciones de vida precaria, por situaciones existenciales difíciles y muchas veces privados de válidos puntos de referencia… Muchos más cargan con el peso de un sistema económico que explota al hombre y le impone yugos insoportables, que los pocos privilegiados no quieren cargar”.

Jesús llama a todos y promete confortarlos, pero al mismo tiempo hace una invitación que es como un mandamiento: “Carguen mi yugo y aprendan de mi que soy paciente y humilde de corazón” (Mt. 11,29).”

Francisco afirmó que “el yugo del Señor consiste en cargarse con el peso de los otros con amor fraterno. Una vez recibido el alivio y la fuerza del Señor estamos llamados a su vez a transformarnos en alivio y fuerza para los hermanos, con actitud paciente y humilde, a imitación del Maestro. La paciencia y humildad del corazón nos ayudan no solo a hacernos cargo del peso de los otros, sino también a no cargarlos con el peso de nuestro modo de ver, de nuestros juicios y críticas”.


Esplendor del Verdadero Amor

(audio) RealAudioMP3

(RV).- Por la plaza del santuario de san Pedro pasarán los padres sinodales para entrar en el Aula del Sínodo de los Obispos a la derecha del mismo santuario y en la parte alta del Aula Pablo VI, para la III Asamblea General Extraordinaria, el próximo octubre de 2014, con el tema: Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la Evangelización.

Ya se publicó el “Instrumentum Laboris”; el documento de trabajo se utilizará como base. “Los tres grandes ámbitos sobre los cuales la Iglesia desea desarrollar el debate para llegar a indicaciones que respondan a las nuevas preguntas presentes en el pueblo de Dios son, en cualquier caso estas: el Evangelio de la familia que hay que proponer en las circunstancias actuales; la pastoral familiar que hay que profundizar frente a los nuevos desafíos; la relación generativa y educativa de los padres respecto de los hijos.” (Cfr. Número 258), afirma el documento de preparación.
El Instrumentum Laboris dice que: “El amor de Dios resplandece de modo peculiar en la familia de Nazaret, punto de referencia seguro y consuelo para toda familia. En ella brilla el amor verdadero, al que deben mirar todas nuestras realidades familiares, para obtener luz, fuerza y consolación. A la Santa Familia de Nazaret queremos encomendar la III Asamblea General Extraordinaria del Sínodo de los Obispos, con las palabras del Papa Francisco: Jesús, María y José en ustedes contemplamos el esplendor del verdadero amor, a ustedes, confiados, nos dirigimos. Santa Familia de Nazaret, haz también de nuestras familias lugar de comunión y cenáculo de oración, auténticas escuelas del Evangelio y pequeñas Iglesias domésticas. Santa Familia de Nazaret, que nunca más haya en las familias episodios de violencia, de cerrazón y división; que quien haya sido herido o escandalizado sea pronto consolado y curado. Santa Familia de Nazaret, que el próximo Sínodo de los Obispos haga tomar conciencia a todos del carácter sagrado e inviolable de la familia, de su belleza en el proyecto de Dios. Jesús, María y José, escuchen, reciban nuestra súplica. Amén. (Cfr. Número 259).




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